viernes, 26 de febrero de 2010

Fingir que no



fingir que no

que no son gotas sino pasos
que no alcanzan al pecho
sino tres gotas dispares
y un paso
no un golpe
sino tres gotas dispares y un paso
ruedas motores inciertos
sobre un sitio tras la casa
el crujir del propio cuerpo
alerta a los sonidos de una sombra
el frío el calor el boldo
y las gotas la lluvia la tormenta
abatiendo el cielorraso
las ausencias
las piernas desnudas las rodillas heladas
las manos entretejidas
las palabras deshechas
el llanto sofocado sobre la mirilla empañada






tras el ojo la misma imagen suspendida de la espera
los propios pies rozando el suelo
hacia la puerta hacia la silla hacia la puerta
la muerte espantada a manotazos de idiota
la letra apretada entre los dientes
la garganta agotada calada
alternativamente calada agotada
el humo encadenado a la boca hasta la náusea
la duración de una noche
es el plazo de un fin





Texto: Viviana Cecilia Atencio



Ilustración: Paloma Blázquez Crespo,
http://palomablazquezpoemas.blogspot.com/


Fotografía: Daniel Yáñez González Irún,
http://lafabrica1.blogspot.com/





lunes, 15 de febrero de 2010

Metro





"Y Li Po también murió ebrio.
Quiso abrazar la luna
En el río Amarillo."

(Epitafios, Personae, Ezra Pound)





¿Y si Li Po no murió ebrio
si renunció a abrazar un luna sobre el río amarillo?
Un azar de luz roja retuvo el vagón subterráneo
vi a Li Po pendiendo de una mano
demorado en otro tren de sentido contrario
Una ráfaga a través del negro
cruzó nuestros ojos de luz a luz
Conservé los eludidos suyos oblicuos
Juraría que en la otra mano
guardada en un bolsillo de su pantalón
escondía su puñado de lluvia leve
sobre el polvo leve
No sonreía
Perdido entre lamentos...
¿le pesaba un cansancio de andar millas
entre veredas desoladas
muertas?

Li Po ¿o Wan Wei?

es un coreano con comercio en el barrio del Once
explotado familiarmente junto a su esposa e hijos
¿aún hará tristezas como lluvias
enjaezará caballos como dragones
recordará los efluvios de muchachas
entregadas al placer día y noche?

Cuando Li Po avanzó más allá de las aguas

el aire tembló se amparó en los cristales
las cavernas olían a río y nubes
Desde la ventanilla seca mi reflejo
no regresó desnudo o solitario
Vestidos sólo con dulces árboles
fuimos dos alegres cubas
tendidas
en el llano camino de los shin...



Viviana Cecilia Atencio






Dibujo: Paloma Blázquez Crespo - http://palomablazquezpoemas.blogspot.com/
Fotografía: Daniel Yáñez González Irún - http://lafabrica1.blogspot.com























sábado, 13 de febrero de 2010

Sirenas






escuchó la música

de los días de su muerte

de un canto de bocas de sirenas

que despojaron sus alas

para fundirse bajo las aguas

espejismo de liras onduladas

caricia de lóbulos calados

deslizarse de sonidos entre dedos de algas

escuchó las voces

de las horas de su muerte

lamentos nacidos de la sangre

de dioses de nombres olvidados

en el final trémula la carne

acuática

ávida del devorarse de una boca

se perdió en la visión de pechos

tiesos

tan tiesos

a fuerza de tormentas

le fue imposible recuperarse

de las manos del liquen entre las piedras

extendió sus brazos

acarició sus notas

abrió las algas de su boca

desde el verde de mares

o acaso ríos

en el ansia zozobra:

—No calléis

cantad cantad

sirenas

dadme una ilusión de colas rasgadas

evocación de desvelos

piernas abiertas

enlazadas


Viviana Cecilia Atencio





Dibujo: paloma Blázquez Crespo http://palomablazquezpoemas.blogspot.com/

miércoles, 10 de febrero de 2010

Adagio



Hypnos sobre un cuerpo de mujer
en sus siluetas pendientes
las formas los signos de un juego arcaico
que acuna desplaza despliega
enlaces a tempos de desasosiego…
Cuando el sol es rayo que atraviesa su centro
desde los dedos engendra la conversión
a naturaleza muerta
ella es ahora un molde de granito
enlazada a sus muslos
se entrecruza la hiedra
circula por su cuello resbala
descubre entre hojas diminutas
una metamorfosis esmeralda de mirar continuo
se disuelve la tarde en una lluvia de otoño
que se cuela entre conciertos o tallos
se separan lentas las gotas sobre el vientre
y lo despejan
la piedra se entibia suda enrojece
heridos por su propia luz
se ven exhumarse los ojos
liviano temple de la luna
en su percepción encadenada
sinestesia mito hermafrodita de amantes
un oleaje como trenza locomotiva
en la ensenada de la noche
reza el delirio de la longitud del éxtasis:
aniquilar al alba.


Texto: Viviana Cecilia Atencio


Fotografía: Daniel Yáñez González Irún - htp://www.lafabrica1.blogspot.com


La pena de la muerte




¿Quienes son los que mueren
al otro lado de mí ?
Miguel Servet...
el humo de tu cuerpo de leña verde
asciende lento entre demonios ajenos
hacia un cielo íbero orígenes de niebla
entre un fluir de nubes rojas al reno y la savena
mírate como ojos de estrellas sobre las notas demoradas del sena
confúndete entre los vientos diabólicos a toulose
guarda los pies para que no te arranquen
de esta tierra que enloquezen las almas
dipérsate entre rayosde luz de infamia
en los matices de las vidrieras de san pedro
mira el fuego reflejarse en el negro de sus
ojos calvos
saluda a las letrasde tu libro escrito
que atiza las llamas
Giordano Bruno
en la infinitud del universo ardes
entre soles rodeados por planetas como tierra
en la sentencia mónada de las mónadas
anima mundi del todo guarda un sentido
no hay persona o creador hay mens
sentido imaginación razón pensamiento
que agita la materia en semillas circulares
furores heroicos del todo inmóvil
en la multitud infinita de infinitos mundos móviles
no fueron a por ti lanzadores de piedras ni demonios
seres terrestre no lunares en el nombre de un dios
atizaron el fuego cobardes de sotana
Sacco zapatero Vanzetti pescadero
humillación electrocución martirio
no por crímenes jamás probados
la culpa es ser
obreros inmigrantes anarquistas
si pudieran ejecutarlos dos veces
dos veces más renacerían
obreros inmigrantes anarquistas
(viva la anarquía
adiós madre
soy inocente
gracias guardias por su amabilidad
desearía ser capaz de perdonar)
el crimen con sus manos atadas
el primer choque eléctrico que quiebra la piel
si las mentes resisten
los cuerpos se quemarán vivos
las cabezas arderán
¿gritarán de dolor?
hasta que sólo queda el recuerdo
de piel quemada
en cinturones de dos sillas
y heces y orina
donde alguna vez hubo hombres
mujer Adama Yusuma hombre Attahiru Umar
apresan sus manos que no pueden pedir
maniatan sus pies que no pueden correr
cubren sus cuerposde ataúdes de fieltro
jueces tribunales cortejo de verdugos
cargan por el camino ciego pesos doblados
sacos de muete mantos de odio
vértigo delhoyo invisible
dolor caída tumba a medias
mortajas profanadas de rojo
y una dos tres cuatro horas
hasta la última piedra
brechas invisibles sudarios desgarrados
alaridos de la carne de silencio oscuro
ojos ciegos del último espanto
carne sangre azul carmesí
¿quiénes se esconden
tras el nombre de alá?
estados criminales
penas criminales
no hay crimen
que pueda pagarse con un crimen
hay inocencia asesinada


Viviana Cecilia Atencio




Dibujo: Paloma Bázquez Crespo,
Fotografía: Daniel Yañez González Irún

viernes, 5 de febrero de 2010

Viejo Nuevo Mundo




I

nuevo mundo
hay un árbol inexplorado
que recuerda otro
lleva flores de olores ajenos
azahares profusos como selvas blancas
remolinos de naranjas muertas
hay otra ventana como uno ojo
por la que ves lo que ves y lo que evoca
no los naranjos forasteros
no azahares en abril
sino un abril de tila centenaria
con frutos que le nacían
redondos como estrellas
aludes dorados de hojas de vuelo lento
que envueltas cercadas abrazadas
estrujadas unas a otras
aún son recuerdos como lágrimas
gorriones flacos palomas pobres
a la misma hora
hay más luz allí que aquí
hubo una vida de soles húmedos
hay un mismo ser
bajo la calima de las horas


II

parálisis de animal abarcado a sí mismo
aferrado a una visión inhabitable
fantasmas como hierbas te inflaman
te humea de las manos aquel falso infierno-paraíso
abandonado perdido adulterado ahogado
como un náufrago en un océano seco
las palabras trascordaron su ritmo
emplazadas entre tanto furtivo agudo movimiento
asimétricos arden tu rosado paladar
tu ladrido en el pecho
tus deseos convulsos consagrados al alba
destilan las llagas
una ruta de vacío en llamas
una pared de cenizas pulveriza tus sombras
desconectadas luces sobre grietas
de una absurda libertad


III

te entregas a tu cuerpo
cuando vadeas las cuevas y su velocidad
tu verdugo es tu impropia condena
desde el último grito padeces
esa agonía de labios abiertos
escupiendo silencios
se te parte la boca en un gesto de estrépito
a nada suena tu salvaje tristeza
sinuosidad famélica de un piel sin estación
despojada del reptil
consternada desnudez del remordimiento
terrores tan extensos que lo ocupan todo
un hueco la mirada
una descarga sorda de sueños
te parte en detonaciones opacas
la vertiente en la herida
el agua demorada en una lágrima
la sentencia sin crimen
el asombro ante la coartada precisa de la vida
el remate extremo de la muerte
en la garganta el mismo dolor
que nunca quiso llorar


IV

¿y si la muerte en el intento

te recoge allí mismo
donde no descifraste
ni el último sueño
como a esos cercanos niños del desierto
arrastrándose en busca del pan?





Viviana Cecilia Atencio


Dibujo: Paloma Blázquez Crespo, http://palomablazquezpoemas.blogspot.com/

Fotografía: Daniel Yáñez González Irún,
http://lafabrica1.blogspot.com/