miércoles, 10 de febrero de 2010

La pena de la muerte




¿Quienes son los que mueren
al otro lado de mí ?
Miguel Servet...
el humo de tu cuerpo de leña verde
asciende lento entre demonios ajenos
hacia un cielo íbero orígenes de niebla
entre un fluir de nubes rojas al reno y la savena
mírate como ojos de estrellas sobre las notas demoradas del sena
confúndete entre los vientos diabólicos a toulose
guarda los pies para que no te arranquen
de esta tierra que enloquezen las almas
dipérsate entre rayosde luz de infamia
en los matices de las vidrieras de san pedro
mira el fuego reflejarse en el negro de sus
ojos calvos
saluda a las letrasde tu libro escrito
que atiza las llamas
Giordano Bruno
en la infinitud del universo ardes
entre soles rodeados por planetas como tierra
en la sentencia mónada de las mónadas
anima mundi del todo guarda un sentido
no hay persona o creador hay mens
sentido imaginación razón pensamiento
que agita la materia en semillas circulares
furores heroicos del todo inmóvil
en la multitud infinita de infinitos mundos móviles
no fueron a por ti lanzadores de piedras ni demonios
seres terrestre no lunares en el nombre de un dios
atizaron el fuego cobardes de sotana
Sacco zapatero Vanzetti pescadero
humillación electrocución martirio
no por crímenes jamás probados
la culpa es ser
obreros inmigrantes anarquistas
si pudieran ejecutarlos dos veces
dos veces más renacerían
obreros inmigrantes anarquistas
(viva la anarquía
adiós madre
soy inocente
gracias guardias por su amabilidad
desearía ser capaz de perdonar)
el crimen con sus manos atadas
el primer choque eléctrico que quiebra la piel
si las mentes resisten
los cuerpos se quemarán vivos
las cabezas arderán
¿gritarán de dolor?
hasta que sólo queda el recuerdo
de piel quemada
en cinturones de dos sillas
y heces y orina
donde alguna vez hubo hombres
mujer Adama Yusuma hombre Attahiru Umar
apresan sus manos que no pueden pedir
maniatan sus pies que no pueden correr
cubren sus cuerposde ataúdes de fieltro
jueces tribunales cortejo de verdugos
cargan por el camino ciego pesos doblados
sacos de muete mantos de odio
vértigo delhoyo invisible
dolor caída tumba a medias
mortajas profanadas de rojo
y una dos tres cuatro horas
hasta la última piedra
brechas invisibles sudarios desgarrados
alaridos de la carne de silencio oscuro
ojos ciegos del último espanto
carne sangre azul carmesí
¿quiénes se esconden
tras el nombre de alá?
estados criminales
penas criminales
no hay crimen
que pueda pagarse con un crimen
hay inocencia asesinada


Viviana Cecilia Atencio




Dibujo: Paloma Bázquez Crespo,
Fotografía: Daniel Yañez González Irún

2 comentarios:

  1. Sí la pena de muerte, la pena que esto ocurra, que siga ocurriendo, que halla ocurrido.
    Inocencia asesinada... conclusión devastadora para un poema que despierte repulsa y conciencia.
    Magnífico, pone la carne de tengo pena capital.
    Besos.

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  2. Así es Paloma, la enorme pena de miles de persona que se han ido. No importa si son o fueron culpables, la muerte provocada es un delito que ningún estado debe asumir, porque un crimen no puede pagarse con un crimen, porque las víctimas no pueden transformarse en victimarios, por que la muerte jamás hace justicia en sí misma. Besos Paloma y vida...

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