lunes, 19 de abril de 2010

Ser





I

el deseo es
mudo o gime
grita duele
asciende por los pies
adormece los dedos
desafía los labios
despliega las lenguas
muerde besa
se disuelve entre las bocas
náusea profunda
estrangulamiento del pulmón
imprevisto temblor
nada entre dos
y se despierta seco
murmura por las caderas
estalla en la cabeza
se vende en los gestos
acaricia por la espalda
teme
se atreve y muere
te ahoga
atraviesa los sentidos
los lacera
fluye de surcos
cultivados en la piel
baila ríe
no puede
florece
durante estaciones enteras
por fin duerme
es
él
siempre
literal




II
no es
el descenso de la luna
sobre el cielorraso
ni los retazos de la noche
es
la sombra de tu cuerpo
sobre el mío
no hay sueños
que detengan
lo que las manos conciben
en las mentes
que desnudan
puedo ver
tu corazón marchar
puedo verlo circular
sobre tus venas
puedo verte
tensarte alargarte
para mi boca
puedo ver
tu sonrisa pintarse
en mis labios
no vamos a despertar
no hemos dormido
nos hemos levantado
para volvernos a precipitar
nos hemos acostado
para volvernos a parar
para amarnos de pie o
las rodillas sobre los brazos del sofá
mis cabellos alargados
mis codos unidos
por tus manos
nos hemos elevado
para volvernos a arrojar
alimento de lenguas dedos
eres
soy
manos multiplicadas por mil
boasdesesperadas
piernas implicadas
bienvenidas al tren
bienvenidas
bienvenidas
bienvenidas
al tren
orejas destilando dientes
tu voz
mi voz
silencio
quejidos de la carne
deshechos
artificios húmedos
incrustados en los movimientos del viento
no es el ascenso del sol
sobre el cielorraso
ni son los retazos del alba
sino la sombra
o la luz
de mi cuerpo
en tu cuerpo



Texto: Viviana Cecilia Atencio

Ilustraciones: Paloma Blázquez Crespo

2 comentarios:

  1. Para describir el deseo tenemos una poeta, un poema con luz y sombra, con vértigo y delirio.
    Poniéndole todos los sentidos e incluso el sexto... despareciendo el mundo, o creando uno propio donde sólo existe dos seres deseándose y fundiéndose... cubriéndose.
    Vivi querida... muchas gracias es pura erótica en verso.
    Un abrazo y tu luz.

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  2. Y siempre nos quedará París... o el amor, más allá, más acá del tiempo y del espacio querida Paloma, hay un tiempo fuera del tiempo en el que el ser se realiza plenamente. Todas las utopías se cumplen en la piel del otro. Es un breve instante eterno, en donde la existencia cobra todo su sentido de ser...
    Gracias por esas imágenes cargadas del placer del arte. Soy un a voyeur de tus dibujos Paloma, adoro descubrirlos desde la oscuridad.
    Abrazos de luces y sombras compartidas.

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