miércoles, 23 de junio de 2010

Mío






no somos ciegos
sólo solemos no vernos
carnes esculpidas claridad
chispas destellos
arrastrándonos entre cenizas
hasta un mar de orillas

bebo me embriago
(siempre me embriaga
el reflejo de tu rostro)

te deseo conmigo ahora
atravesando tempestades
ahora te fundo viva o muerta
grito contra las puertas: mío




esta demencia es tu brebaje
que mengua y se agiganta
es tu titán que embiste
que devasta

mira mis ojos descubre mi boca
dame besos que nazcan
de una demora de días años

huelo el niño dormido de tu cuello
hilvano voces en la seda de tu vaina
para que oscile tu lumbre junto al fuego

la historia no nos vencerá
en la edad de la llama
los sucesos se transforman en plumas

azulejos
un rectángulo perfecto por idea
la magia es traspasar las líneas
imperceptibles pero mortales





los huesos encendidos bruscamente
delante de mí detrás de mí
fuertes tus manos rotándome
jugándome figuras
una y otra vez
hasta deshacerme por las caderas

dos mundos dos mundos
uno sobre otro mundo

si me amaras sólo
tu silencio me bastaría

nada más voluptuoso
que tu sabiduría

devorándonos de dos en dos
olas como pájaros

puedo desear desaparecer
no eternamente
ir y volver de intolerables levedades

canciones que arden
pegadas a las sombras
ruidos crujidos
que descienden atmósferas
hasta mi núcleo




no es cierto
que las estrellas se detengan
mira cómo las muevo
las remuevo para ti

ser niños
todo lo niños
que nos sea posible
criaturas andróginas
dos pares de piernas
dos pares de brazos
una enorme boca abierta
dos sexos unidos
en permanente éxtasis

la sangre el pecho
desbordando hacia adentro
manantial que resuma tibios sudores
peces más que marinos
acariciándose a una arena
empapada de rozados caracoles vivos

puedes ser más
más para que te abarque

no nos dejaremos solos
vuelvo a tu centro si vuelves




y después también me quedaré allí
para amarte después de despojarte

trázame contra los muros
de la memoria

la eternidad es ésta
la historia que se escribe
en el lienzo de mi espalda
arqueada hacia tus hombros

es edén edén
el destilar del aliento
de tantas abejas como flores
en tu lóbulo izquierdo

tan rico eres
no me canso de bebernos
la carrera es nuestra
todos los destinos van
en la misma dirección

de dónde el manantial
un hilo que anda sobre tus pasos
no temas a la muerte
por sus aguas






Texto: Viviana Cecilia Atencio

Ilustraciones: Paloma Blázquez Crespo


miércoles, 16 de junio de 2010

Leonard ay ayayay







un barco que pasa
un río que habla
la mente de un hombre
que el mar liberó bajo las caricias
de un cuerpo de mujer

la soledad dice entre las algas
como hojas sin estaciones
ríe y llora sin ángeles que caen
se abraza desnuda de rodillas
a una canción
como a un dios que tiembla
en la oscuridad de un bosque
donde duerme la muerte
 

ay ayayay

puedo irme como la lluvia
que lava tus párpados
borracha de coros de medianoche
y no pedir más que
el acorde ausente
que derriba tus fronteras
para que no muera sin suspirar
la libertad
 

ay ayayay

bailarte sobre una colina dorada
para conquistar tu dolor
para que no mueras de hambre
para que no mueras de frío
ser tu carne como vestido
la estación que esperas en el camino
brincar para ti en una cama de la luna


no ignoro tus sueños
respiro los tuyos míos
me enrosco como humo
alrededor de tus hombros
recorro de puntillas
el mapa secreto del hueco en tu corazón
y nos reunimos bajo el puente
azules y nocturnos
de un río infinito


ay ayayay









jueves, 3 de junio de 2010

Ser







Deshaz las pausas

nudos vírgenes sin transcurso
justo donde el ascenso es el descenso

Con los dedos dulcemente
sucios
de perfume francés
con la piel más blanca
desnuda bajo las telas

con los ojos bañados de mirarte

con mis pies pulidos por tus pies

sostenida bajo los hombros
voy a imitar el aleteo
de pájaros lunares


Sueña extraña la voz

esperando
toda palabra de amor
insuficiente si no se toca

Espérame un poco más

estoy llegando

sigo el rastro de tus sueños
no hay espanto en no comprender

lo que se aprende con las pupilas quebradas


Si me abordas me asfixio
o me abro a lo finito

me salvo
caigo me detengo
planeo entre raíces

me riego


No creas los infiernos

estamos allí

somos más diáfanos
ardiendo
en un cadalso escarlata de fuego

No descanso

duermo pisando sobre tus huellas

la llegada es la partida
del desvanecimiento
el misterio de las marcas
que buscan
un único destino
tu ser
su ser


¿Llegaré? ¿Llegarás?

Persiste mientras te creo respirar


Palabras

en el silencio confieso
te hablo
me eres
me sos

Los ladrillos
en la pared ocupan
el claro del encuentro







Texto: Viviana Cecilia Atencio


Ilustraciones: Paloma Blázquez Crespo
http://palomablazquezpoemas.blogspot.com/